Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana
Impulso a las infraestructuras en Castilla La Mancha

El ministro de Fomento asiste a la puesta en servicio de dos nuevos tramos de la A-40

  • Los tramos Santa Cruz de la Zarza-Tarancón y Tarancón-Alcázar del Rey tienen una longitud conjunta de 35,8 nuevos kilómetros de autovía.
  • El Gobierno de España ha destinado más de 136 millones de euros a la construcción de este trazado.

El ministro de Fomento, José Blanco, ha asistido hoy en Cuenca a la puesta en servicio de los tramos Santa Cruz de la Zarza-Tarancón y Tarancón-Alcázar del Rey de la Autovía de Castilla-La Mancha A-40, situados en las provincias de Toledo y Cuenca.

Así, Fomento abre hoy al tráfico 36 nuevos kilómetros de autovía en esta comunidad autónoma que han conllevado una inversión del Gobierno de España de más de 136,7 millones de euros. Esta apertura posibilita además recorrer todo el trayecto entre Cuenca y Madrid por autovía.

Estos tramos discurren por el municipio de Santa Cruz de la Zarza en Toledo, así como por Zarza de Tajo, Belinchón, Tarancón, Huelves, Paredes, Alcázar del Rey y Campos del Paraíso, en la provincia de Cuenca. El nuevo trazado tiene su inicio a la altura del punto kilométrico (p.k) 84 de la carretera N-400 y conecta, al final del mismo, con los tramos contiguos actualmente en servicio.

Los tramos se han construido para una velocidad de proyecto de 120 Km/h. Constan de dos calzadas de siete metros de anchura, con arcenes exterior e interior de 2,5 y un metro respectivamente, y un ancho total de mediana de diez metros. La sección de firme adoptada garantiza su durabilidad para el tráfico previsto y el confort para el usuario.

A lo largo del recorrido se disponen un total de diez enlaces que permitirán con el acceso a las distintas localidades próximas a la autovía, el intercambio de tráfico con la autovía A-3 y la ejecución de cambios de dirección y sentido. Asimismo, dichos enlaces permitirán la conexión con la carretera N-400 a lo largo del trazado, configurándose dicha carretera como vía de servicio de la nueva autovía.

Destaca también la ejecución de un total de 30 estructuras, en concreto diez pasos superiores, 15 pasos inferiores y cinco viaductos, que tienen como función salvar los cauces atravesados, materializar el cruce con las distintas vías de comunicación interceptadas por la autovía y mantener la continuidad de los distintos caminos atravesados. A lo anterior se suma la disposición de un gran número de obras de drenaje transversal y la reposición de los caminos interceptados mediante la construcción de una amplia red de caminos de servicio, todo ello con el fin de lograr una adecuada permeabilidad de la autovía y mantener la accesibilidad y el tránsito agroganadero de las zonas por las que transcurre.

Entre las obras acometidas hay que destacar un gran viaducto sobre el estrecho de Paredes, que constituye la estructura más singular de la autovía A-40. Con una longitud total de 1.297 metros y tablero único de 23,6 metros de anchura, permite salvar dicho estrecho con grandes luces, minimizando la afección al mismo y su entorno.

Durante la ejecución de estos tramos, se ha guardado un máximo respeto por el medioambiente, con variadas actuaciones como la extensión de tierra vegetal en taludes, mediana e isletas; plantaciones; hidrosiembra de taludes, restauración de préstamos; protección de cauces; así como la protección y catalogación del patrimonio arqueológico.

Las obras del tramo entre Santa Cruz de la Zarza y A-3 (Tarancón) han sido incluidas en los fondos europeos FEDER.